#TBT45: Los Tranvías de Durango

“El pescador tiene una caña, si no pesca hoy pescará mañana” (Augusto César Lendoiro)


Hoy voy a hablar del que para mí es el mejor presidente de la historia del Deportivo, Don Augusto César Lendoiro. Y que nadie interprete que lo hago por mero ventajismo, aprovechando las horas bajas del actual presidente Don Constantino Fernández Pico. Es un modesto homenaje que quiero hacer a Lendoiro, aprovechando que parece mejorar de sus problemas cardiacos.

Es evidente que cometió muchos errores, sobre todo en la parcela económica, pero consiguió que el Deportivo fuera conocido y reconocido en todo el mundo; y para mí consiguió algo más importante: que los rapaces y no tan rapaces de A Coruña, Galicia y muchos lugares de España se hicieran hinchas del Dépor antes que del Madrid o el Barça.

Voy a hablar de algunos de los fichajes más rentables, en los que Lendoiro aprovechaba el descenso de un equipo a Segunda División para fichar a jugadores que luego dieron un rendimiento extraordinario en el terreno de juego. Y algún caso en que las redes las echaba directamente en la categoría de plata, como ocurrió en el año 1998: el Dépor fichó a dos jugadores de la Unión Deportiva Las Palmas, uno una auténtica estrella, el argentino Oscar José Flores, más conocido por “el Turu” Flores; y el otro, un prometedor lateral derecho de la cantera canariona, Manuel Pablo García.

El Turu era un jugador atípico, físicamente estaba un poco pasado de kilos, pero tenía una potencia descomunal, y su disparo a puerta era un auténtico cañón. Enseguida se ganó el cariño de la afición deportivista, y más todavía en la semana mágica que le hizo tres golazos al eterno rival, el Celta, para echarlo de la Copa y seguir liderando esa Liga de la temporada 1999-2000, que ya figura en la historia dorada de nuestro club.

¡¡¡Y qué decir de Manuel Pablo!!! Un jugador que todavía hoy en día sigue ligado al Deportivo en la parcela deportiva. Como jugador estuvo 16 temporadas en el Deportivo y en su momento fue uno de los mejores laterales derechos de Europa, hasta que una infortunada lesión le tuvo un año en el dique seco; después de esa lesión ya no volvió a ser el mismo, aunque siempre lo dio todo por los colores blanquiazules.

En la temporada siguiente Lendoiro aprovechó el descenso a la segunda categoría del C.D. Tenerife para fichar a Roy Makaay. Un delantero holandés rapidísimo, muy completo, manejaba las dos piernas, iba bien de cabeza y en el uno contra uno era casi infalible. En su primera temporada, la del único título de liga que tenemos en nuestras vitrinas, ya marcó 22 goles y en la 2002-3 fue pichichi de la liga española marcando nada menos que 29 goles (en realidad fueron 30, pero uno se lo birlaron, y no recuerdo si la Liga o el diario Marca, que era quien daba el premio, lo contabilizó como en propia meta).

Y al año siguiente, para la temporada 2000-2001, Lendoiro aprovechó el descenso del Atlético de Madrid para pescar a la orilla del Manzanares. Se trajo a tres pedazos de futbolistas: José Francisco Molina, Joan Capdevila y Juan Carlos Valerón, por unos 3000 millones de pesetas.

Molina es, bajo mi modesta opinión, el mejor portero que ha tenido el Deportivo en los últimos años, por lo menos desde que yo tengo uso de razón para ver fútbol (No vi jugar a “Xanetas” Acuña). Un portero muy seguro bajo palos y que hacía una doble función, de portero y de defensa líbre, tenía la virtud de manejar muy bien el balón con los pies y una muy buena colocación para desempeñar las funciones de líbero.

Joan Capdevila se vio un poco eclipsado por su rival en el lateral izquierdo, Enrique Romero, pero siempre que jugó dio un gran rendimiento y su compromiso con el club fue más allá de los terrenos de juego, convirtiéndose en un jugador muy querido y recordado por la afición deportivista. Sin ir más lejos este año pasado participó invitado por Old Faces en el Memorial Villoldo, que organizamos la Peña Centenariazo para recordar a nuestro hermano fallecido en esa injusta catástrofe del Alvia, de la que todavía esperamos y denunciamos que se haga justicia de una vez.

Y me saco el sombrero para hablar de ¡¡¡Don Juan Carlos Valerón!!! Un auténtico artista con el balón en los pies y un señor dentro y fuera del terreno de juego. El jugador al que más leña se le ha dado en un terreno de juego y que aguantaba lo inaguantable. Sus pases de gol y su visión de juego quedarán siempre en la memoria del buen aficionado blanquiazul. Yo tuve la suerte de conocerlo en persona, lo conocí en Las Palmas cuando jugó el Deportivo hace tres temporadas, y en persona es todavía mejor que como jugador.

Y podría seguir con los fichajes de Don Augusto, pero se me alarga el #TBT, lo dejaremos para otra ocasión. Deseo una pronta recuperación de nuestro gran Presidente y un fuerte abrazo de mi parte y de todo el deportivismo.

¡¡¡FORZA DÉPOR!!!