#TBT34: QUO VADIS, Deportivo

Seguramente sea un poco precipitado realizar un balance de la temporada 2017-18 del R.C. Deportivo, pero considero que a estas alturas ha pasado el tiempo suficiente para que ya se puedan hacer algunas valoraciones. Es evidente que la parcela deportiva se ve mediatizada por la elevada deuda económica, que condiciona y lastra el crecimiento del club y nos aboca a la supervivencia en Primera División sin los dispendios procedentes del dinero de la televisión, que ya no está disponible, o sólo lo está para unos pocos, los Madrid, Barça, Atlético…

Es en esa parcela económica en donde se puede considerar que la gestión de esta directiva, con Tino Fernández a la cabeza, es casi impecable. Se está consiguiendo rebajar la deuda progresivamente, y sobre todo hay que destacar el acuerdo alcanzado con Abanca en junio de 2017, que concedió un crédito de 45 millones al Deportivo para financiar la deuda que tenía el club con la Agencia Tributaria. Este acuerdo le permitió a la directiva disponer de más recursos para realizar una serie de fichajes, que permitieron convertir al Deportivo en el 12º presupuesto de la Primera División.

Pero no se puede decir lo mismo de la gestión deportiva, que al menos este año está siendo un auténtico fracaso. Prueba de ello es que a lo largo de esta temporada han abandonado el club los tres máximos responsables de esta parcela, Fernando Vidal, Pepe Mel y Richard Barral, y las expectativas que había puestas antes de comenzar la temporada, que ponían el objetivo en quedar en mitad de la tabla, sin pasar agobios clasificatorios, han quedado sepultadas por la cruda realidad: a fecha de hoy el único objetivo del Deportivo va a ser permanecer en la categoría y previsiblemente nos va a tocar sufrir hasta el último partido.

Si analizamos los refuerzos de esta campaña podemos calificar como muy positivo el rendimiento de Fede Cartabia, auténtico líder del equipo hasta su lesión; Adrián López, un jugador que ha madurado como jugador desde que abandonó el Depor por primera vez; y, en el cómputo general, el suizo Fabian Schär, aunque su rendimiento es mejor en ataque que en defensa.

Las expectativas puestas en la renovación de Guilherme, por el que no olvidemos, se pagaron 5 “kilos” al Udinese, y en quien se buscaba que fuera uno de los pilares del equipo, no se está correspondiendo con su rendimiento en el campo. Un jugador que se supone que tiene que liderar el juego de ataque del Depor aporta muy poco en esa parcela, salvo algunos robos de balón y alguna llegada con escasa rentabilidad.

La portería considero que está bien cubierta por Rubén, pero sus posibles sustitutos no dan la talla para un equipo de Primera División. El principal fiasco ha sido el del polaco Tyton, fichado para ser el portero del equipo durante muchos años y que apenas ha realizado alguna parada en los partidos que ha jugado. Pantilimon fue un parche, fichado a marchas forzadas por la lesión de Rubén, y tampoco aporta ninguna seguridad a la portería blanquiazul.

Valverde es un jugador muy joven, apenas 19 años recién cumplidos, cedido por el Real Madrid, pero que jugaba en su filial en Segunda B. Un jugador que es titular en su selección, Uruguay, algo debe de tener, pero aquí sólo ha demostrado su valía con cuentagotas. Quizás porque casi siempre ha jugado fuera de sitio, más en banda que por el centro. Las pocas veces que ha jugado aquí ha dado bastante buen rendimiento.

Carles Gil, otro de los recuperados del año pasado, vino con una lesión de pubis pendiente, de la que se ha recuperado hace poco, y sólo ha ido entrando en el equipo desde hace un mes y su titularidad se precipitó por la lesión de Cartabia. Es un jugador que a mí particularmente me gusta mucho, muy bueno técnicamente, pero hasta ahora su rendimiento es irregular y a veces un poco “chupón”, considero que debe de levantar la cabeza y soltar la pelota antes.

Bakkali está aportando muy poco, es un jugador que cuando coge la pelota parece que va a hacer la jugada de su vida, pero que suele atropellarse con el balón y le falta desborde y le sobra algún regate.

Y la vuelta del hijo pródigo, Lucas Pérez, el esperado y deseado “Neno de Monelos”, no se ha tornado como se esperaba. Da la sensación que el año que ha estado sin jugar en el Arsenal ha cortado su progresión y nos estamos encontrando con un jugador con poco ritmo, que muchas veces no entra en juego y que ni siquiera remata a portería. Es una de las grandes decepciones.

Aunque por encima de los refuerzos y de las actuaciones individuales, parece que lo que falla en el Deportivo es el concepto de equipo. Hay carencias evidentes: falta un central contundente, como dice el gran Paco Liaño necesitamos “centrales como Martín Lasarte, Voro, Ribera… que muestren mayor contundencia, aunque estéticamente luzcan menos”. Centrales que defiendan y que aporten cosas en estrategia ofensiva y defensivamente, y no tanto que sean los encargados de sacar la pelota desde atrás”, que en muchas ocasiones aseguren que se mantiene la portería a cero. Los mediocentros que tenemos son todos muy parecidos, con escasa personalidad para dirigir el juego del equipo, y con carencias defensivas. Falta un líder que tire del equipo en esa parcela. Y no voy a poner el ejemplo de quien os imagináis…

Hay demasiados jugadores de parecidas características, pequeñitos y ligeros y con cierto toque, pero nada contundentes y que sólo saben jugar teniendo la posesión del balón, y falta algún jugador más físico, que aporte más trabajo y realice las faltas en los momentos necesarios para cortar el juego del contrario. En el Deportivo nadie hace una falta en el momento justo, en mediocampo, para evitar el contrataque del contrario.

Y arriba más de lo mismo, jugadores de pequeña talla, que sólo saben jugar teniendo el balón, y un luchador como Florin Andone, que se parte la cara con los defensas y se desgasta en demasía para estar en condiciones para realizar su principal función, que es tirar a puerta y hacer goles.

Ahora estamos esperando los “refuerzos” de invierno, pero no creo demasiado en estos refuerzos. Posiblemente alguno de ellos aporte algo, pero por experiencias anteriores ninguno hace milagros. No en vano es un mercado muy reducido y son jugadores que, si no juegan en sus equipos, por algo será. Muchas veces no mejoran lo que hay.

Pienso que el futuro debe de estar en la cantera, y el tema económico obliga más a ello. Veo jugar al Fabril y hay jugadores que me dan muy buenas sensaciones. Ya sé que juegan sin la presión del primer equipo, pero a veces percibo cosas que no veo en el primer equipo. Saben sacar el balón jugado con aplomo, a pesar de la fuerte presión que realizan equipos ya veteranos, como por ejemplo el Fuenlabrada este domingo pasado; hacen faltas cuando se ven desbordados, lejos de su área; y el juego es mucho más alegre y veo más movilidad en ataque, con intercambios continuos de posición entre los mediapuntas y el punta. Pero bueno, no voy a alargarme más, este tema lo trataré en próximos TBTs.

A seguir sufriendo, pero siempre FORZA DEPOR!!!